Tratamiento

En la actualidad existen diferentes opciones terapéuticas que pueden ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad 2,4.

  • Tratamientos que actúan sobre el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF): estos tratamientos, que se administran por vía intravítrea, actúan sobre una familia de proteínas que estimulan el crecimiento de vasos en el ojo. El tratamiento anti-VEGF ayuda a reducir el líquido acumulado en el ojo.
  • Tratamiento láser: la finalidad de este tratamiento, también conocido como fotocoagulación, es destruir los vasos sanguíneos frágiles y con fugas presentes en la parte posterior del ojo.
  • Terapia fotodinámica (TFD): en la TFD se inyecta en el brazo un fármaco que se activa a través de la aplicación de luz y circula por el torrente sanguíneo, incluidos los nuevos vasos que se han formado en el ojo. Al alumbrar el ojo para activar el fármaco, los vasos frágiles y con fugas son destruidos.
  • Cirugía: en algunos casos es posible retirar el tejido dañado a través de una intervención quirúrgica.