Pruebas diagnósticas

Existen diferentes pruebas para identificar la NVC y evaluar su extensión 3,4.

  • Exploración de pupila dilatada: se le administrarán unas gotas en los ojos para dilatar las pupilas. Con una lupa, su oftalmólogo puede ver la parte posterior del ojo con claridad y comprobar si existe algún problema.
  • Angiografía con fluoresceína: muestra la presencia, tipo, área y actividad de la NVC miópica y ayuda a descartar otros trastornos. Para realizar esta prueba se inyecta un tinte en el brazo, la fluoresceína, que pasa a través de los vasos sanguíneos. Se utiliza una cámara especial para tomar una serie de fotografías de la retina y de sus vasos sanguíneos. Este procedimiento también incluye la dilatación de las pupilas (para lo que se le administrarán unas gotas en los ojos).
  • Tomografía de coherencia óptica (conocida como OCT, por sus siglas en inglés) permite la evaluación de la presencia de líquido extracelular en la retina y medir la respuesta del tratamiento. Esta es una prueba no invasiva que se realiza a través de un tipo especial de cámara que fotografía y mide el espesor de su retina. Puede detectar si existe edema o fluidos.

Además, también le puede examinar su campo de visión y analizar su agudeza visual a través de la lectura de letras de una tabla optométrica, para determinar su grado de visión.