Tratamiento del edema macular diabético

El mejor tratamiento para la retinopatía diabética, y por tanto para el EMD, es la prevención. Un estricto control del azúcar en la sangre reducirá de forma significativa el riesgo a largo plazo de una pérdida de la visión2.

Si está diagnosticado con EMD, existen varias opciones de tratamiento. Acudir a un especialista con experiencia en EMD le ayudará a identificar el mejor tratamiento para usted:

  • Tratamiento con anti-VEGF2: Los agentes anti-VEGF actúan bloqueando el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF, por sus siglas en inglés), que se produce en una cantidad mayor de la normal y estimula del crecimiento de los vasos sanguíneos en el ojo.

    La angiogénesis es un proceso implicado en el crecimiento anómalo de nuevos vasos sanguíneos a partir de vasos existentes. Los tratamientos antiangiogénicos bloquean una proteína denominada VEGF que estimula este proceso. Al bloquear este proceso, el tratamiento anti-VEGF también ayuda a reducir el líquido acumulado en el ojo.
  • Tratamiento con láser: la finalidad de este tratamiento, también denominado fotocoagulación, es disminuir la cantidad de fluido y reducir la velocidad de fuga de los vasos sanguíneos2.

    Este tratamiento normalmente se completa con una sola sesión, pero en algunos casos se requieren varios procedimientos. Si usted tiene EMD en ambos ojos, el tratamiento con láser se realiza en un ojo cada vez, y ambas sesiones suelen separarse en varias semanas.
  • Vitrectomía: Es un procedimiento por el cual se extrae la sangre y el tejido cicatrizado que acompañan a los vasos anormales en el ojo3. El vítreo puede remplazarse con una solución salina2.

    Éste es un procedimiento quirúrgico que se realiza en un hospital o en un centro de cirugía ambulatoria. Se puede utilizar anestesia local o general .Es posible que el especialista le dé instrucciones de mantener la cabeza en determinadas posiciones, hasta que la retina sane3.
  • Tratamiento con corticoesteroides: los corticoesteroides se centran en 2 mecanismos diferentes, la inflamación y la expresión de los VEGF. Los corticoesteroides son agentes anti-inflamatorios que interfieren con los mecanismos que causan la inflamación dentro de los vasos sanguíneos. Además, al suprimir la expresión de los VEGF, previenen el daño en los vasos sanguíneos y el crecimiento anormal de los mismos2.

    Los corticoides se pueden administrar mediante inyecciones intravítreas o a través de implantes de liberación sostenida2.