Diagnóstico de la DMAE exudativa

La DMAE exudativa puede provocar una pérdida de la visión, e incluso ceguera, muy rápidamente, en tan sólo tres meses, y hacerlo de forma irreversible si no se diagnostica y trata adecuadamente.

Es muy importante realizar un diagnóstico precoz de la DMAE exudativa, ya que al no existir una curación, es uno de los pasos más importantes en el control de la enfermedad, para poder iniciar un tratamiento adecuado lo antes posible, y poder frenar así el avance del deterioro de la visión.

Si usted, o alguna persona cercana, comienza a experimentar algunos de los síntomas de la DMAE exudativa (descritos en el apartado SÍNTOMAS) debe acudir cuanto antes a un oftalmólogo para someterse a una revisión. Puede acudir a su oftalmólogo habitual y, tras una exploración inicial, evaluará y si es necesario remitir su caso a un oftalmólogo experto de la retina, si existe la sospecha de que usted pueda presentar DMAE exudativa.

El oftalmólogo experto en retina le realizará unas pruebas diagnósticas más específicas (descritas en el apartado pruebas diagnósticas) para poder realizar un diagnóstico. En caso de que se confirme el diagnóstico de DMAE exudativa, su oftalmólogo experto en retina le indicará el tratamiento más adecuado para usted, y se iniciará lo antes posible, con el fin de poder controlar el avance de la pérdida de visión.

Antes de someterse a las pruebas diagnósticas es aconsejable que esté bien informado acerca de la DMAE exudativa, el tipo de pruebas diagnósticas, los posibles tratamientos, etc.

Pregunte a su oftalmólogo experto en la retina cualquier duda sobre la DMAE exudativa.